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GASTRONOMÍA LOW COST PERO TODOS SORDOS

GASTRONOMÍA LOW COST PERO TODOS SORDOS

Ha pasado el fin de semana y con él las sanas intenciones de disfrutar de unos días en el campo, levantándose al alba para llegar a la sierra madrileña con dos millones y medio de personas más y escuchar esta célebre pregunta "¿a qué merece la pena?". Siempre ante esa cuestión me indigno pero, como buen estoico, hacia dentro y con ganas de expresar mis verdaderos sentimientos, "la verdad es que sí, si no fuera porque tengo un resacón de caballo, soy alérgico al polen y a la gente, me estoy quemando los brazos y las piernas y además, "dónde está el bar?. Bien pensado, que vivan los lunes!!!!

Este fin de semana tenía un único objetivo, cenar en EL COCINILLAS, Calle de San Joaquín 3, tlf. 915 232 960. Sí, había leido ciertas críticas gastronómicas y todas eran condescendientes y magnánimas con la iniciativa de un joven dispuesto a volver a poner en escena el concepto "casa de comidas" -cenar por 20 euros????- pero "trendy" -el dueño viste como una estrella de pop british con las famosas gafas de pasta ray ban-". Claro, no hay nada mas cool que servirte las albóndigas de su abuela en un ambiente moderno y pijeril en la Calle Fuencarral. Debo advertir que hay que llamar con bastante antelación para reservar mesa porque el sitio, desde su apertura, está siempre lleno.

El sitio es pequeño y la colocación de las mesas, aunque con buen ánimo, están dispuestas de manera que haya comensales de primera y de segunda -aunque entiendo que hay que rentabilizar una inversión que desde luego, en los tiempos que corren, es lo prioritario- pero tratar de imitar los bistrots franceses no es buena política en nuestro país. La decoración es sobria, con suelos ajedrezados y algún mueble de la abuela del emprendedor que intenta poner un contrapunto a las paredes blancas y lámparas colgadas del techo que le dan un toque industrial. Destacan la vajilla y mantelería.

En cuanto a la comida, debo decir que los mejillones en salsa de chalotas con aroma al curry son bastante malos -es dificil encontrar buenos mejillones- pero no se equivoquen, el plato debería llamarse sopa de chalotas con aroma al curry ya que esta salsa es sencillamente sublime. Suave, bien trabada y con un punto picante espléndido. Ya comentó el dueño, "nos piden llevarse la salsa sobrante". Continué con una viera con caprichos de "roca marina" al gratén. Bien, ante este sugestivo nombre la vianda estaba a la altura, sápida, bien gratinada y con recuerdos a mar.

De segundo, un magret de pato "plancheado" con juliana de verduritas. El pato estaba tierno, poco hecho -como debe ser- y las verduritas en su punto. Hacía tiempo que no tomaba un magret tan directo, tan de verdad y sin artificios. También probé una perdiz deshuesada en escabeche, tierna, sabrosa y jugosa.

Para finalizar, un bajativo en forma de sorpresa de mojito en texturas, vamos, lo que viene siendo una deconstrucción del combinado en forma de gelatina de ron, helado de limón y hierbabuena. El resultado es parecido, pero deben mejorar.

Debo decir dos cosas en contra de este restaurante. Primero, la carta de vinos. Es cierto que están empezando, pero creo que están muy mal asesorados. Aparecen apenas una decena de vinos, de los cuales más de la mitad son bastante flojos y los correctos están disparados en precio. ¿Cómo es posible difundir el consumo del vino al poner en carta un ARZUAGA CRIANZA 2006 por 29 euros?. Si quieren vinos buenos y baratos -creo que el Edulis o Melquior no son vinos para estar en una carta-, no tienen mas que preguntarme, por el amor de Dios!!!!. Y por último, el ruido. No creo que el peaje de comer bien y barato sea no poder escuchar al que tienes al lado. La acústica es terrible, llegando a producir bastante estrés.

En definitiva, lugar fantástico para disfrutar de una comida buena a precios "ridículos" en estos tiempos de robos descarados, siempre y cuando seamos capaces de soportar el ambiente ruidoso y sobreponernos al encogimiento muscular después de leer la carta de vinos.

Para finalizar, lles deseo una buena semana y para ello disfrutemos de Charles Aznavour y su obra maestra "la bohême"

Charles Aznavour – La Bohême

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